Si eres un amante de los juegos de mesa online seguro te interesará leer sobre Akio Kashiwagi, un excéntrico magnate japonés que llevó al baccarat a la popularidad internacional. Aunque no era un experto apostador, hizo historia por los montos de apuesta que ponía en juego.

Todos los casinos de Las Vegas lo querían en sus salas por considerarlo una “gran ballena”, es decir, un jugador decidido a apostar una fortuna en cada partida. ¿Quieres conocer más sobre este polémico y misterioso jugador? ¡Acompáñame!
Temas
- 1 ¿Quién fue Akio Kashiwagi, el guerrero del baccarat?
- 2 Lo más destacado de Akio en el mundo del casino
- 3 Akio Kashiwagi y su enfrentamiento con Donald Trump
- 4 El duelo de Akio Kashiwagi con Steve Wynn
- 5 El adiós a Kashiwagi, una leyenda del baccarat
- 6 El legado que dejó Akio Kashiwagi en el mundo del casino
- 7 ¡Juega baccarat como el mejor jugador del mundo!
- 8 Preguntas adicionales sobre Akio Kashiwagi

¿Quién fue Akio Kashiwagi, el guerrero del baccarat?
Akio Kashiwagi, nacido en Tokio en 1938, fue un empresario multimillonario con un final trágico el 3 de enero de 1992 en su propia casa. Era el dueño de la empresa Kashiwagi Shoji Company, moviendo hilos en el sector inmobiliario y la bolsa de valores.
Nadie sabía con exactitud de dónde venía su fortuna, pero se calculaba que podía ganar ¡cien millones de dólares al año y tener activos por mil millones! Sus colegas no entendían cómo había logrado tanto dinero, y pronto se empezó a rumorear sobre sus posibles conexiones con el crimen organizado japonés. Como Akio era muy reservado, su vida siempre estuvo llena de misterio.
Pero donde realmente se hizo famoso fue en las mesas de baccarat de los casinos más exclusivos de Las Vegas. Se pasaba horas, ¡hasta 80 horas seguidas!, haciendo apuestas gigantes. Era conocido por ser un jugador incansable, que podía ganar fortunas impresionantes, pero también arriesgar sumas enormes. Por su actitud tan decidida y por no temerle a nada en las mesas, se ganó el apodo de “El Guerrero”.
Lo más destacado de Akio en el mundo del casino
Kashiwagi llegaba a los casinos vestido de manera impecable, con trajes hechos a su medida y un peinado perfectamente arreglado. Su presencia se hacía sentir en donde estuviese, dando siempre un toque de glamour a su misteriosa figura.
En los casinos, también se caracterizaba por no hacer demasiadas expresiones de emoción durante el juego; él se mantenía sereno, independientemente de grandes victorias o grandes derrotas.
Así es como destacaba en varios aspectos de su vida en el casino y en la historia del baccarat, aquí te contaremos más sobre sus características.
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Grandes apuestas y resistencia en el juego
Akio Kashiwagi es muy recordado por sus cifras extravagantes en el baccarat y su inquebrantable resistencia. En el año 1990, el casino Trump Plaza de Atlantic City organizó una partida especial para él que terminó volviéndose histórica. En dicha ocasión, Kashiwagi apostaba hasta 200.000 dólares por mano y llegó a dedicarse al juego durante varios días seguidos en sesiones maratónicas de hasta 80 horas.

Ganar 12 millones de dólares era su objetivo en aquellas sesiones, y aunque fue alternando entre grandes ganancias y pérdidas, terminó yéndose con una derrota impactante.
La “ballena” que sacudió los casinos de Las Vegas
Apodado “ballena” por los casinos, Kashiwagi era una de las apuestas vivientes que generaban mayor riesgo en la industria. En su momento, su presencia era codiciada por los casinos, no solo por sus grandes apuestas, sino también por lo que generaba a su alrededor, captando muchos curiosos en donde fuera.
Era un cliente ideal, ya que una apuesta suya podría ser la gran ganancia del mes en un casino. Se cuenta que llegó a perder cerca de 10 millones de dólares en una sola sesión. Pero para sorpresa de los testigos, la pérdida no lo alteró en lo más mínimo.
¿Por qué se le decía “ballena”?
Te explico que, en el mundo de los casinos, a los jugadores como Kashiwagi se les llama “whales” (ballenas). No es solo un apodo, ¡es una categoría! Las “whales” son esos apostadores que manejan cifras astronómicas, que pueden apostar millones en una sola noche y que son vitales para los ingresos de un casino.
Las propiedades hacen todo lo posible por atraerlos: desde suites presidenciales de lujo y chefs personales hasta jets privados y acceso exclusivo a cualquier hora. Kashiwagi era la definición misma de una “whale”, y su historia es un reflejo de cómo los casinos miman (y a veces temen) a estos jugadores capaces de cambiar el destino financiero de una casa de apuestas en cuestión de horas.
Una misteriosa fortuna
La riqueza de Kashiwagi era generadora de mucha especulación. De manera legal, sus millones provenían de una inmobiliaria a su nombre, llamada Kashiwagi Shoji Company, y de la bolsa de valores. Sin embargo, muchos dudaban de que su dinero venía de ahí y no de otros ámbitos.
Se lo solía vincular con el crimen organizado japonés, lo que aumentaba su aura misteriosa que iba con él a todas partes. Era un hombre bastante reservado y nunca llegó a aclarar en público el origen exacto de sus fondos, dejando a la comunidad de apostadores y opinión pública cargada de interrogantes.
Las supuestas apuestas por acuerdo
Aquí va un dato curioso del bacara. Se dice que en sus sesiones más grandes, Kashiwagi no jugaba bajo las reglas estándar de la mesa. En su lugar, llegaba a un “acuerdo” especial con el casino antes de empezar. Por ejemplo, podía pedir jugar sin límites de apuesta superiores, o que no se aplicaran comisiones en sus apuestas a la banca para un número determinado de manos.
Estas concesiones, que el casino aceptaba para atraerlo y darle la “ilusión” de una ventaja, demuestran el inmenso poder de negociación que tenía como una “whale”. ¡Era como si el casino jugara en sus propias reglas modificadas!
Akio Kashiwagi y su enfrentamiento con Donald Trump
La historia de Akio Kashiwagi no estaría completa sin contarte sobre sus épicos enfrentamientos con los dueños de los casinos, ¡y uno de los más famosos fue contra el mismísimo Donald Trump! Imagina la escena: a principios de los años 90, Kashiwagi llegó al Trump Plaza en Atlantic City. Se dice que en una sesión de baccarat, el “Guerrero” japonés logró una racha increíble, ¡ganando nada menos que 6 millones de dólares!

Te cuento que Donald Trump, entonces dueño del casino, no estaba nada contento con semejante pérdida. La leyenda urbana dice que Trump, molesto por el agujero en sus arcas, dio una orden inusual: “ralentizar” el juego ¿Qué significa esto? Pues, que los crupieres y el personal comenzaron a alargar deliberadamente cada mano, haciendo que el ritmo del juego fuera mucho más lento.
¿El objetivo? Impacientar a Kashiwagi y hacer que se retirara antes de poder seguir con su racha ganadora o recuperar el dinero que había perdido en otras mesas.
Este episodio se convirtió en un símbolo de la tensión que podía generarse entre los dueños de casinos y estos “high rollers” capaces de poner en jaque las ganancias de toda una sala de juego.
El duelo de Akio Kashiwagi con Steve Wynn
Akio no solo se enfrentó a Donald Trump; también tuvo una batalla legendaria con otro gigante de Las Vegas: Steve Wynn, el visionario dueño de The Mirage.

Kashiwagi era un visitante frecuente de The Mirage y, como era su costumbre, apostaba sumas gigantescas en las mesas de baccarat. Había días en que ganaba cifras astronómicas, ¡poniendo en aprietos las arcas del casino! Pero, como siempre en su estilo, esas victorias podían ser seguidas de pérdidas igualmente monumentales.
Se dice que en una ocasión, Kashiwagi le debía a Wynn ¡millones de dólares! La magnitud de la deuda era tal que el propio Steve Wynn, un magnate conocido por su carácter, tuvo que volar personalmente a Japón para resolver el cobro.
Este enfrentamiento subraya la increíble escala de las apuestas de Kashiwagi y la presión extrema que generaba en los casinos, haciendo que incluso los dueños más poderosos tuvieran que involucrarse directamente en sus partidas.
El adiós a Kashiwagi, una leyenda del baccarat
El 3 de enero de 1992, Akio es encontrado sin vida en su domicilio con 150 heridas provocadas por una espada katana. Para ese entonces, Akio adeudaba un aproximado de 9 millones de dólares en apuestas. Se cree que esta deuda, en realidad, había sido contraída con la peligrosa mafia japonesa llamada Yakuza.
La escena del crimen impactó de gran manera a la opinión pública y generó todo tipo de teorías sobre el papel de la Yakuza en su asesinato. La brutalidad de las heridas con una katana podría ser un mensaje de la mafia, aunque nunca se encontraron pruebas para confirmar esta hipótesis.
Otros creían que la muerte de Kashiwagi estaba relacionada directamente con las deudas del juego, mientras que también se solía asociar su muerte con sus negocios inmobiliarios.
La muerte de Kashiwagi dejó una marca sinigual en la industria de los casinos, donde sus apuestas tan grandes lo convertían en un jugador más que especial. Para muchos, su fallecimiento resaltó el lado más oscuro del mundo de las apuestas, donde el dinero, la fama y los vínculos peligrosos coexisten. El caso no se llegó a resolver nunca, por lo que la figura de Akio se volvió legendaria y llena de misterio.
El legado que dejó Akio Kashiwagi en el mundo del casino
Imagínate ser un dueño de casino en la época de Akio Kashiwagi… Su llegada sería para ti tanto un honor como un desafío. Se sabía que sus apuestas gigantescas podían traer grandes ganancias, pero también riesgos enormes si se retiraba con una fortuna.

Kashiwagi dejó un legado que sigue resonando en el mundo de los casinos y la cultura popular al no cometer errores en el baccarat. Su historia inspiró a personajes como K.K. Ichikawa en el film Casino de Martin Scorsese, y sigue siendo referencia en libros sobre apuestas de casino y personajes célebres. Con su figura, Akio dejó en evidencia cómo un solo jugador puede convertirse en una leyenda dentro de los casinos.
Sin embargo, nos preguntamos, en una era de mayor acceso a la información, ¿sería posible que un jugador como él mantuviera ese nivel de misterio? Difícil.
¡Juega baccarat como el mejor jugador del mundo!
Ahora que conoces la historia de Akio Kashiwagi, seguramente te habrás hecho muchas preguntas. Figuras como él hay pocas en el mundo de los casinos, donde su nombre sigue siendo una leyenda.
Si te gusta el baccarat, puedes jugarlo en cualquier momento como lo hacía Kashiwagi, ¡pero con montos más realistas! Hoy existe la posibilidad de jugar casino online en Bodog y tener un abanico más grande de oportunidades de las que había en esos años ¡Hazlo ahora mismo!
Preguntas adicionales sobre Akio Kashiwagi
¿Cómo era apodado Akio Kashiwagi en Las Vegas?
Akio fue apodado como “El Guerrero” en las mejores salas de Las Vegas. Se ganó este apodo debido a que los empleados de los casinos observaban que nunca tenía miedo de seguir apostando a pesar de que su mano no fuera exitosa. Su perseverancia hacía que siguiera jugando hasta ganar la mayor cantidad de dinero posible.
¿Cuánto dinero llegó a apostar Akio Kashiwagi?
Es difícil saber cuánto llegó a apostar en total Akio Kashiwagi, pero es sabido que puso en juego hasta 200,000 dólares por mano y que acumuló millones en una sola sesión, alcanzando montos de hasta 10 millones de dólares en pérdidas o ganancias.
¿Akio Kashiwagi jugaba solo al baccarat?
Aunque Akio Kashiwagi se volvió reconocido principalmente por el baccarat, también solía jugar otros juegos de cartas como el blackjack. Sin embargo, no podemos obviar que su fama se centra casi exclusivamente en el baccarat.
¿Fue Akio Kashiwagi el mejor jugador de baccarat del mundo?
Akio Kashiwagi no fue considerado como el mejor jugador de baccarat. Pero sí fue uno de los jugadores más notorios por el tamaño de sus apuestas y todo lo que se generaba alrededor de su figura.